Una crisis puede hacerse visible en cuestión de horas. Pero el problema que la origina puede llevar meses desarrollándose dentro de una organización.
Lo que ocurre antes de que una crisis llegue al público dice mucho más de una organización de lo que parece: cómo identifica los riesgos, cómo toma decisiones, cómo escucha y qué decide atender —o no atender— cuando todavía no existe presión externa.
Porque cuando la crisis finalmente llega, ya no está en juego solamente resolver el problema.
También está en juego la confianza.
En este artículo, desde GVI, analizamos ese momento que suele pasar desapercibido: lo que ocurre dentro de una organización mucho antes de que una crisis se haga pública.